¿Te salen canas verdes porque no sabes en qué emprender? Las canas blancas vienen al rescate de los emprendedores.

En el marco del día internacional de las personas mayores, que es el  1 de octubre y también por experiencia propia, sugiero que explores la posibilidad de emprender un negocio en la atención de los adultos mayores, conocido también como la economía plateada, pues están impulsando un mercado que experimentará un enorme crecimiento en los siguientes años en México y América Latina.

Nuestros padres se casaron a la usanza antigua de mi región, donde podías ver en un matrimonio como cosa normal entre cinco a ocho hijos, a medida que nuestros padres envejecían, nosotros los hijos nos hacíamos cargo del cuidado de ellos y además no era “tan pesado” en cuanto al cuidado, tiempo y también económicamente, porque si eran ocho hijos, una vez al mes podías cuidarlos y tu turno era nuevamente hasta el noveno mes, es decir, solo se quedaban contigo dos veces en un año. A su vez, ellos podían convivir con todos sus hijos, nietos y hasta bisnietos, y no se diga en los días de fiesta, donde la sola familia podía reunir desde 30 a 40 miembros.

Esto sonará muy loco o raro hoy en día, incluso para mí que provengo de una familia de cinco hermanos y un montón de primos, pues soy de la generación de adultos que si acaso, solo tenemos dos o tres hijos. Hoy en día, un matrimonio con dos hijos difícilmente podrán hacerse cargo de sus padres sin considerar una inversión de tiempo considerable, esto debido que la mayoría de los  matrimonios ambos trabajan, tienen hijos menores de edad y una serie de factores que limitan la convivencia; esto tiene como consecuencia que te sientas mal, porque quisieras darle la atención que se merecen nuestros adultos mayores.

La buena noticia es que cada vez más se está tomando conciencia de que un adulto mayor no solo es cuidado de la salud y mucho menos que debe estar encerrado, sino que tienen derecho a un desarrollo integral tanto como el que se desea para cualquier ser humano.

Los adultos mayores también disfrutan de ir a la playa o una alberca, hacer senderismo o navegar, ir a tomarse un café y convivir con sus amigos y familiares de su generación, con los nietos y con nosotros los hijos, les gusta leer un buen libro, hacer debate, salir a bailar, practicar ejercicios o recibir un relajante masaje, simplemente meditar en lo que le agrada y por supuesto, algunos son fanáticos de los deportes, programas de TV o películas, por mencionar algunas oportunidades de negocios.

Por otro lado, ellos también son productivos, tienen mucha sabiduría convencional y experiencia, ¿quién no recuerda la divertida película protagonizada por Anne Hathaway (Jules) y Robert Deniro (Ben) llamada “El Pasante de modas”? (“The Intern” en inglés y “El becario” en España), donde se contrasta el ajetreado mundo laboral de los milenios como Jules versus el aparente y calmado mundo de la postrevolución industrial representado por Ben.

Leí en un post del BID que las necesidades y preferencias de los adultos mayores influyen en la oferta de casi todos los sectores, incluyendo la salud, la nutrición, el ocio, el bienestar, las finanzas, el transporte, la vivienda, la educación y el empleo.

Entonces hablamos de un amplio catálogo de productos y servicios destinados al consumo de los adultos mayores. Se trata, además, de un grupo poblacional cuyo poder de compra en América Latina y el Caribe, sin alcanzar los niveles de Europa o Estados Unidos, no es nada desdeñable: el 52% de los adultos mayores de 50 años de la región pertenece hoy en día a la clase media o alta, frente a un 32% de los menores de dicha edad. Sin embargo, América Latina es la región del mundo que más rápidamente está envejeciendo. Se prevé que para el 2085 sea la primera en donde un tercio de sus habitantes tendrá más de 65 años. Cuando esto pase, la mitad de su población habrá superado los 50 años, dice el BID.

Un buen segmento de mercado para emprender: los adultos mayores dependientes.

Cuando se es adulto mayor, muchos de ellos experimentan algún grado de dependencia y requerirán, además de atención sanitaria, servicios sociales; por lo tanto, proveer servicios para atender la dependencia es una buena idea.

Se considera que una persona es dependiente cuando tiene dificultades para llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, como comer, vestirse o desplazarse en el interior de una vivienda. Es algo que está asociado, a menudo, con limitaciones funcionales características del propio progreso del envejecimiento o de las enfermedades crónicas, como afectaciones a la vista, la audición, o la movilidad.

La atención a estas personas permite el desarrollo de una gran cantidad de trabajos altamente cualificados, por ejemplo, en una ocasión a la bisabuela de mi esposa, la operaron de la rodilla, por lo que sufrimos un poco al principio en su atención y recuperación postoperataria, porque todos trabajamos, esto lo suplimos con la contratación de un servicio de acompañamiento y de ejercicios terapéuticos.

Otro dato más que es un indicador importante: Según la consultora McKinsey, la atención a la dependencia es una profesión que crecerá en los próximos 15 años tanto en los países en vías de desarrollo como en los desarrollados. En Corea del Sur, por ejemplo, un país que hace poco más de una década puso en marcha un sistema de atención a la dependencia, este sector ya ha generado casi medio millón de empleos formales.

¿Una cuestión de género? Posiblemente, pero no una limitante para que emprendas

Siguiendo con las declaraciones del BID, esta tendencia tendrá un impacto especial sobre las mujeres, que conforman gran parte de esta fuerza laboral.

¿Sabías que el 90% del cuidado de los adultos mayores en América Latina y el Caribe es ejercido por  mujeres?

Debido a la falta de servicios adecuados de apoyo, las mujeres pueden verse obligadas a llenar ese vacío para ocuparse del cuidado de sus seres queridos, reduciendo su participación en el mercado laboral y privando a la economía de un importante activo para su desarrollo. En contraparte, la mayoría de los empleos formales generados por el mercado de la atención a la dependencia es femenino. Por seguir con el ejemplo de Corea, el 95% de los empleados en este sector son mujeres, en su mayoría mayores de 45 años.

¿Puedes ver el enorme potencial de mercado, no solo hoy, sino también para mañana?

Concluyendo, el BID indica que el desarrollo de la economía plateada es importante, además, para la sostenibilidad del sector de la salud. La carencia de sistemas de apoyo a la dependencia puede sobrecargarlo, especialmente en los hospitales, ya de por sí, en muchos casos, con insuficientes recursos humanos y materiales. La economía plateada está llamada a desempeñar un papel relevante en la atención a la dependencia, una de las necesidades más urgentes de la población mayor.

Los gobiernos deben sentar las bases regulatorias para que la economía del cuidado y, de manera más general, la economía plateada, se desarrollen de manera formal. Solo así se podrá aprovechar la coyuntura y asegurar que se conviertan en un mecanismo de generación de empleo de buena calidad, al que el sector privado pueda contribuir con la oferta de servicios de apoyo.

Pienso que tener un negocio que atienda las necesidades de nuestros adultos mayores implica una verdadera o genuina vocación, quizá tú la tengas, pero también creo que el nivel de madurez y empatía para un negocio de esta naturaleza bien puede ser para personas que han vivido en carne propia la atención de nuestros adultos mayores, pero no es una limitación para que la juventud explore esta posibilidad Si rondas los 40a los 50 escribí una Pepita de Oro que titulé ¿Tienes miedo de emprender cuando rondas de los cuarenta a los 50 años de edad?

¿Puedes ver el potencial de este negocio? ¿Qué opinas?

Nos leemos en los comentarios.

Saludos

Fernando

Fernando De la Rosa, emprendedor de canales físicos y web, pequeño empresario por elección, vende cosas y servicios en su comunidad. Fernando tiene un programa personal de educación empresarial en su comunidad que llama «Gana Dinero Con Tu Pasión» donde ayuda a los primerizos emprendedores (pymerizos) mediante un taller de ocho semanas llamado «Taller para crear y desarrollar tu propio negocio»

Fernando trabajó durante 17 años para corporaciones industriales, empezando desde los niveles operativos hasta posiciones tácticas, emprendió a los 38 años y tiene 11 años como pequeño empresario y contando, superando la esperanza de vida que el INEGI da a las pequeñas empresas, que es de ocho años. Lee los artículos que comparte Fernando y si están interesados en impulsar el emprendimiento en su comunidad, llama a Fernando, es seguro que te ayudará.

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