¿Tengo o no tengo el espíritu Emprendedor?

RESUMEN:

¿Tengo o no tengo el espíritu emprendedor? Casi todos los medios de difusión masiva te dicen que eres emprendedor, son como grandes y coloridos letreros colgados en una pared .  Si existe una manera de saber si tienes el espíritu emprendedor, en esta publicación quitaré los cuadros bonitos que nos impiden ver la pared que edifica un negocio y también lo que está atrás del repello.

He comentado que cuando me lancé por primera vez a depender totalmente de mi ingenio, conocimiento y experiencia para abrir mi negocio me caí muchas veces. Todo a simple vista decía que era emprendedor: abrí un negocio y me puse a vender lo que se hacer.

Sin embargo, venía de ser muy bueno como empleado a toparme con la realidad emprendedora.

Reconocí que yo no era un emprendedor y ni aún después de dos años de abrir mi negocio tampoco lo era, yo simplemente era un Pymerizo, es decir, alguien intentando ganar dinero por su cuenta sin pensar en lo que te impulsa ser emprendedor.

Esta verdad me choca mucho porque después de 10 años en que incursioné en ganar dinero con mi pasión, es decir, sin un empleador y por mi cuenta, aun sigo observando que muchos medios periodísticos, académicos, revistas relacionadas, influencers, blogueros e incluso el mismo gobierno te llama “emprendedor” por el hecho de abrir un negocio por tu cuenta.

La vara de medida para ser llamado emprendedor, aunque no es muy alta, si exige que reúnas ciertas características.

 ¿Entonces, tengo o no tengo el espíritu emprendedor?

Estaba leyendo el libro más reciente de Eric Ries (lo recomiendo ampliamente), llamado “The startup way” (“El camino hacia el lean startup”) y Eric comienza narrando que estuvo presente en una reunión en la que fue invitado por el presidente y la vicepresidenta de General Electric (GE), una empresa valorada en 220,470 millones de dólares y más de 300,000 empleados; en GE estaban interesados en descubrir cómo el método “Lean startup” les podía ayudar.

En un momento dado en la reunión Eric se preguntó que hacia rodeado con personal directivo de GE, a continuación leo una sencilla y contundente respuesta: “Soy emprendedor”. 

A ver, detengámonos todos por un momento y cuando digo todos, les hablo a los académicos, medios y a todo a quien esté metido en impulsar el emprendimiento.

Si Eric Ries se llama así mismo Emprendedor, ¿dónde quedamos todas aquellas personas y equipos de trabajo que apenas estamos empezando, y que no conocemos como es un proceso de emprendimiento formal?

Si te lanzaste como yo, quiere decir que no eres emprendedor y quedamos muy lejos de la etiqueta de Eric Ries.

En mi opinión, eres una persona que va a aprender en qué consiste ser emprendedor.

A ese nivel yo le llamo Pymerizo.

Duramente empecé por reconocer que la etapa previa, la de adquisición de habilidades, competencias y aptitudes emprendedoras es la etapa llamada Pymeriza.

Es en esta etapa donde aprendes y decides si emprender es lo tuyo y es la mejor etapa para fracasar, aprender y volverte a levantar porque el riesgo es mínimo en comparación a la etapa emprendedora donde has adquirido mayores compromisos financieros, humanos, materiales entre algunos y es mucho menos riesgosa que la etapa empresarial (donde has invertido más recursos)

Trabajo por sensibilizar a las personas que la secuencia correcta de aprendizaje es:

Pymerizo » Emprendedor » Empresario.

Pymerizo Emprendedor Empresario

Cada etapa tiene su propio sistema de valores, conocimientos, habilidades y actitudes.

Cualquiera que hable de fomentar en lanzar a los Pymerizos al ruedo tiene la más alta responsabilidad de no ofrecer falsas expectativas y etiquetas, pero lo cierto es que al día de hoy a los Pymerizos nos siguen llamando emprendedores, cuando no lo somos en realidad.

Steve Blank y otros autores han explicado muy bien en que consiste la etapa de emprendedora, tanto de forma como de fondo.

Pero la etapa Pymeriza tiene muchos claroscuros aún.

Nadie se ha tomado la molestia de ofrecer en la práctica un modelo que explique en que consiste la etapa previa al emprendimiento y cual es la secuencia de crecimiento y las habilidades necesarias.

Y es tan importante que los Pymerizos merecen toda nuestra atención.

Pymerizos.com ha tomado esa responsabilidad.

En 2008, Eric Ries comenzó a documentar la metodología lean startup en su blog con un post titulado «The lean startup» y precisamente fue en ese año cuando abrí mi negocio, pero en una introspección, ¿ese genial método o cualquier otro me hubieran ayudado a no quebrar?

No, ningún método hubiera podido ayudarme porque en realidad no tenía las habilidades y cualidades de un emprendedor.

No me malinterpretes, no tengo nada en contra del método, ni de cualquier otro, es más me parece que son importantes las aportaciones de Eric Ries, Steve Blank, Alexander Osterwald y muchos otros contribuidores a la verdadera disciplina emprendedora, pero es exactamente eso, una disciplina emprendedora, que combina una serie de herramientas de comprobaciones ágiles (de ahí el término “lean”)

Esto significa que en tus espaldas ya debes tener cierta experiencia y conocimientos de la gestión emprendedora que un Pymerizo aún está por descubrir, generalmente de una manera dolorosa.

Por ejemplo, ellos utilizan métodos como:

  • Design Sprint (diseño sprint)
  • Fast Cycle Sketch Test (pruebas de bosquejo de ciclo rápido)
  • Front Door Test (pruebas de páginas web principales)
  • Fake-O Backen Test (pruebas simulacro de sistemas automatizados)
  • End-to-End test (pruebas integrales)
  • Dry Wallet (cartera seca)
  • Yudo
  • Analógico/Retro
  • Pop-up Shops (tiendas emergentes)

Puedes darte cuenta que, a menos que tu emprendimiento sea tecnológico, esos métodos no están diseñados para el emprendimiento tradicional o físico (como abrir una tienda de abarrotes, un negocio de lavado y planchado de ropa o de servicios de mantenimiento) por lo tanto, su ayuda será parcial para el gran ecosistema emprendedor mexicano, donde la mayoría son canales físicos o negocios tradicionales.

Para no dejarte con la duda, las empresas formales, las que ya pasamos la etapa emprendedora y definimos en que se va convertir nuestra empresa con una clara visión, usamos otra clase de métodos, generalmente enfocados a la eficiencia operativa y dependiendo de la industria:

  • Contabilidad de costos.
  • Planeación financiera.
  • 5’s
  • 5 why
  • Lean manufacturing (base del método Lean startup)
  • Six sigma
  • El ciclo PDCA de Deming
  • SMED
  • Análisis causa raíz

Pero incluso estos métodos de canales físicos requieren una base de experiencia en  su aplicación; quienes dirigen esas iniciativas son «Champions» o «Garantes». Por ejemplo, cosas tan sencillas como calcular una cuota de mercado para tu fabrica de peines, por decir algún producto físico, he visto en los talleres que imparto que hacen este cálculo: Somos 120 millones de mexicanos y calculas que los peines los venderás a 20 pesos y te dices que puedes alcanzar una cuota de mercado del 1% anual (1.2 millones de clientes anuales) y llegas a la conclusión que ganarás 24 millones de pesos en ingresos brutos. Son matemáticas de fantasía.

O quieres calcular el precio de venta de unas tortas muy sabrosas con tu toque especial. El objetivo es que quieres lograr un 40% de utilidad. Estimaste que tus  costos totales (fijos y variables) son de 25 pesos por torta producida, entonces le pones un sobreprecio del 40% a la torta en base al costo calculado, o sea, que venderás cada torta a 35 pesos. Sin embargo, el cálculo para saber el Precio de Venta es de PV= Costos/(1-% de utilidad que quieres ganar) por lo tanto, el precio de la torta es de 41.66 pesos (y quizá la redondees a 42 pesos) y no de 35 pesos como habías calculado originalmente. Hasta en cálculos financieros básicos se requiere tener un cierto conocimiento y experiencia.

Mi punto es que los Pymerizos necesitamos aprender las bases propias de este nivel y por lo tanto tenemos que contar con nuestro propio sistema de valores, conocimientos, habilidades y actitudes.

El conocimiento no debería ser un problema adquirirlo, menos en esta época de las tecnologías de la información e internet de las cosas: te doy un manual, una aplicación, un método, una lista de verificación o cualquier información y la vas a aprender. Pero eso no te define como emprendedor. Son ladrillos aislados a la espera de ser útiles en la construcción de tu negocio.

Luego están las habilidades y las actitudes, esas te las vas a ir ganando con la práctica diaria. No hay otra forma de aprenderla. Estos también son ladrillos importantes que te ayudarán a erigir tu negocio.

Tanto los conocimientos, como las habilidades y actitudes, son ladrillos de una determinada calidad, si has sido flojo, buscando atajos o haciendo trampas, tu negocio será edificado por ladrillos de baja calidad. Pero si has caminado firme, con una adecuada moralidad, entonces tus ladrillos son macizos y de calidad.

Pero lo que realmente determina si eres o no eres un emprendedor es tu sistema de valores. A ese sistema de valores le llamamos visión.

La visión es el cemento que une a cada ladrillo.

Porque así como el cemento tiene un tiempo de curado y ese curado le proporciona resistencia a largo plazo a la edificación, así la visión también perdura.

La visión mantiene unido firmemente cada ladrillo en tu negocio hasta verlo hecho realidad.

Después de haber vivido las etapas Pymeriza, Emprendedora y hoy, después de 10 años que soy un pequeño empresario, considero que tengo la autoridad, por las heridas de guerra sufridas, y un compromiso ético para mostrar al Pymerizo que significa cada ladrillo.

Puedes ver lo que hay atrás del repello de mi pared:

 

Y solo es una parte de mi pared.

Edificar un negocio requiere más que aprender métodos. En estos momentos ya no pienses como llegaste hasta aquí, sino como edificarás tu pared.

Es la suma de colocar cada ladrillo conforme se va presentando cada situación y cómo las vas enfrentando, pero lo que hace muy fuerte a esa pared no son solo los ladrillos, sino la visión, que así como el cemento, le proporciona un proceso de curado y resistencia con respecto al tiempo, así la visión mantiene unido y fuerte cada experiencia, bueno o mala, que suma en tu negocio.

Me parece que ya estás listo para responder ¿tengo o no tengo el espíritu emprendedor?

Es tu turno, nos vemos en los comentarios.

Saludos

Fernando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.