¡Por favor, NO ABRAS UN NEGOCIO de purificadora de agua porque no tienes trabajo!

Vaya, por poco y gastas todos los ahorros de tu vida. La viste muy cerca.

Te quedaste sin trabajo y empiezas a evaluar tus opciones, tienes por ahí un dinerito que habías estado ahorrando o el que te pagaron de tu liquidación. Empiezas a evaluar tus opciones. Haces cálculos, envías correos, te contestan, empiezas a contar «si vendo 5 garrafones diarios, si vendo 10 diarios, si vendo 50 diarios y terminas repasando tu tabla de excel una y otra vez, igualmente entras hasta 10 veces a la página web llamada de «www.Agua facilita de vender.com» con un lema muy brillante, como la luz a la polilla, que dice «El negocio del siglo».  Una buena mañana te despiertas convencido que este es el negocio de tus sueños… y de muchos con los que he hablado en los últimos años.

¿Te suena familiar?

Este post lo escribí rápidamente porque mi esposa tocó el botón de pánico, te prometo pulirlo un poco más, pero me pidió que hiciera algo urgentemente para detener rápidamente la hemorragia emprendedora que hemos visto una y otra vez en matrimonios y personas que han perdido su empleo y piensan «poner un negocio», así que de una vez lo posteo como una bandita.

 

Uf, este mes de octubre mi esposa y yo tuvimos que acelerar a fondo y evitar una catástrofe financiera a dos matrimonios conocidos, uno con tres hijos en primaria y el otro con dos hijos, también en primaria. Los invitamos a cenar en la casa, les preparamos una cena rica como un acto representativo de que coman esperanza, que todo saldrá bien para las dos familias.

En ambos matrimonios, los esposos fueron empleados TODA su vida y después de ser despedidos, querían abrir un negocio de purificación y venta de agua.

Ellos no se conocían entre sí, pero no es coincidencia que ambos quisieran emprender vendiendo agua; les confesé que yo también evalué esa situación cuando había quebrado mi negocio hace casi 10 años. Buscaba «alternativas».

Buscar alternativas de ingresos no es malo, el problema fundamental es que desean emprender un negocio porque NO encuentran trabajo y quieren utilizar los únicos recursos financieros que poseen (como la liquidación o finiquito que les dieron, o quizá unos ahorros) o dicho de otra manera, quieren gastar el dinero que les queda en negocio propio cuando nunca en su vida han intentado vender algo por su cuenta, e incluso, uno de ellos tiene una mentalidad de considerarse el «el jefe» porque solo va a administrar su negocio y los empleados harán el resto.

¡Esto es la fórmula segura para el desastre financiero!

Uno mismo, cuando está empezando es el que abre, el que cierra, el que cobra, el que maneja, el que carga, el que limpia, el que atiende al cliente, etc., etc.

Todos los años este tipo de decisiones pasan una factura muy dolorosa para quienes emprenden de esta manera. Son Pymerizos lanzándose desde un avión sin paracaídas.

Hay tres preguntas que marcarán la diferencia entre el éxito y fracaso antes de abrir una purificadora de agua y aplica para cualquier negocio:

1. ¿Tengo la capacidad económica para abrir… una purificadora de agua? (riesgos financieros)

Esta pregunta desarrolla más preguntas, por ejemplo, ¿cuánto tiempo pasará hasta que mis ventas sean capaces de generarme un «ingreso básico» o mínimo? Es decir, cuánto tiempo pasa, desde que realizas la inversión hasta que la curva de equilibrio financiera personal te indica que puedes estar en un balance positivo ¿Qué ocurrirá primero, se te agotará el dinero de tus ahorros o lograrás un ingreso mínimo que te permita sostener tus gastos personales?

2. ¿Tengo la capacidad de operar este negocio… una purificadora de agua? (riesgos técnicos)

Existe una curva de aprendizaje para cualquier cosa y el tiempo puede ser tu amigo o tu enemigo y responder a esta pregunta dependerá si estás dispuesto a aprender y experimentar un nuevo negocio.

3. ¿Debería vender este servicio o producto?  (riesgos relacionados con el marketing y las ventas)

Si has respondido positivamente a las preguntas 1 y 2, esto no quiere decir que tengas la capacidad de abrir un negocio y que funcione. Vender y hacer marketing tiene que ver con responder la pregunta ¿dónde están mis clientes? y ¿estoy en condiciones de esperar hasta adquirir la suficiente experiencia en las ventas? Es común ver en las personas que van empezar un negocio (más si nunca has vendido nada) que a toda persona le llamarás cliente y eso es un grave error. Ciertamente todos bebemos agua, pero existen otras motivaciones personales a quien comprarla, simplemente uno se hace la pregunta, ¿por qué debería comprarte a ti?

¿Qué pueden hacer entonces para adquirir experiencia de ventas, inversión, operativa y al mismo tiempo conocer si emprender es lo tuyo sin arriesgar tus ahorros?

Es más sencillo realizar ventas por catálogo de productos donde no tienes que hacer una sustanciosa inversión o proponerte aprender  ser vendedor de cambaceo para ir adquiriendo experiencia. No creo en las empresas de multinivel, sino en las empresas de venta directa. Existen muchas grandes empresas que te dan un respaldo genial al respecto. No incluyo en venta de cambaceo a Dish y Sky porque la inversión y curva es alta para los que no tienen experiencia, aunque hablaré de ellos en otro post.

Si te agradó vender, dominaste el proceso y tienes una curva financiera positiva, quiere decir que te dio resultados, entonces continua, de otra manera empieza rápido a encontrar un empleo.

Tu turno, nos vemos en los comentarios.

Saludos

Fernando

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