TRES CONSEJOS DE ORO PARA TRABAJAR DESDE CASA: CÓMO LA PEQUEÑA EMPRESA VIENE AL RESCATE DE LA PRODUCTIVIDAD DE LA MEDIANA Y GRAN EMPRESA.

La pequeña empresa, la que tradicionalmente ocupa muchas horas productivas trabajando desde casa puede enseñarle a la mediana y gran empresa cómo ser productivos trabajando desde casa.

Viendo el espejo de Europa y como manejaron erráticamente el coronavirus, provocando que Europa sea el nuevo centro de la pandemia, privilegiando los intereses económicos a la salud pública, hoy los gobiernos de América pusieron sus barbas a remojar y están ordenando el “distanciamiento social”; esto implica que las empresas estén instruyendo a sus empleados a que trabajen desde casa, porque estarán “encerrados” con sus familias durante algún tiempo, por lo que la pequeña empresa, la que tradicionalmente ocupa muchas horas productivas trabajando desde casa puede enseñarle a la mediana y gran empresa cómo ser productivos trabajando desde casa.

El coronavirus ha delatado a la mediana y gran empresa en la gestión del riesgo, ya que estas no habían contemplado dentro de los escenarios de identificación de amenazas y vulnerabilidades, y por consiguiente no contaban con un plan de crisis, debido a una situación como la pandemia del coronavirus. La profundidad de la evaluación de la estrategia empresarial, si iba más allá de un FODA,  generalmente se llevaba a cabo analizando los fenómenos naturales, de seguridad, informáticos o de las fuerzas del mercado, como el poder de negociación con los clientes, compradores, proveedores, amenazas de competidores entrantes o existentes, la entrada de productos sustitutos entre algunos. Es más, poquísimas escuelas de negocios, por conceder la duda, tienen dentro de sus escenarios que una pandemia pudiera hacer estragos en los grandes clústeres económicos, como el turístico, el de deportes o de eventos de entretenimiento masivo, impactando a la economía mundial, sin que se sepa aún todas las consecuencias que se tendrá, solo habrá que esperar para hacer el recuento de los daños.

Sin embargo, una pequeña empresa por decirlo de esta manera, todo el tiempo está expuesta a una crisis, por lo que sus propietarios han desarrollado mucho más resiliencia que cualquier empleado de nivel C para combatirla. 

Una de las principales fortalezas de las pequeñas empresas es que tenemos un sistema estructurado, pero flexible, de trabajar desde casa y es aquí donde pienso que podemos hacer grandes aportaciones a la mediana y gran empresa, pues si el mandato es trabajar desde casa hasta que pase la pandemia, es casi seguro que un empleado de oficina o de fábrica no estará habituado a esto, teniendo muchas horas de improductividad, quizá algunas peleas o disgustos por “tanta interrupción”, pues los niños, la esposa, la abuelita, la TV, el cartero y hasta la mosca que pasa, será posiblemente una fuente de distracción.  

Por lo que les ofreceré tres consejos en base a mi experiencia personal y a la de muchos pequeños empresarios que han cursado mi Taller para Crear y Desarrollar Tu Propio Negocio, que empezaron como yo lo hice cuando emprendí hace 12 años, pues mi primera oficina comenzó desde una habitación de la casa, más específicamente, en la mesa del comedor (estuve buscando alguna viejas fotos de cómo era “mi oficina” en aquel entonces y encontré un par de fotos que te darán una perspectiva clara que no es tan sencillo como parece mantenerse concentrado trabajando en casa)

1.    Lo primero y más importante es la comunicación. 

No te pongas a trabajar si no has hablado de cómo será la nueva rutina de trabajo en casa, y esta rutina debe ser concertada, no impuesta, con todos lo miembros de la familia y realmente esforzarse a apegarse a esta. 

Por ejemplo, no obstante que hoy en día tengo mi propia oficina, también tengo una oficina en casa, aunque al principio no era así, yo ocupaba el comedor de la casa en los primeros dos años, así que cuando era la comida, quitaba todo y después lo volvía a poner; después noté que era más practico tener una pequeña mesa de oficina que podía caber en cualquier parte de la casa según la necesidad. Hasta el día  de hoy mantengo comunicación diaria con mi esposa acerca de mis deberes de la casa y mis prioridades de trabajo, ella también me expresa las suyas, que espera ella de mi y yo de ella, cómo compartir el tiempo con los niños y dónde trabajaré y en qué momento, quién contestará el teléfono, quién saldrá a ver quién llama cuando tocan a la puerta, es decir, si entendemos como lidiar con esas pequeñas interrupciones que sumadas a lo largo del día te succionan, como el vampiro a la sangre, tu valioso tiempo, notarás que has avanzado bastante en tu productividad. Incluso planificar tiempo para los esposos e hijos es vital. Tiempo para la oración y meditación es fundamental.  Es más, cuando se acabe la pandemia y todo vuelva a la normalidad, si me has hecho caso en este vital consejo, notarás una mejoría excepcional en tu comunicación familiar. 

2.    Establece los objetivos que vas a alcanzar trabajando desde casa y verifica si tienes los recursos para alcanzarlos.

¿Por qué debes trabajar desde casa y que puedes hacer desde ahí? Bueno, depende de cada caso, pero elaborar un manual, enviar una cotización, tener una video conferencia o escribir esta guía requiere de recursos, como el internet, una compu, energía eléctrica, una mesa, silla, un espacio confortable, una impresora, programas o apps, etc. Es importante esta planificación, porque de otra manera perderás tiempo.

3.    Trabajar en casa si es menos estructurado, pero esa es tu gran ventaja, no una desventaja.

Ciertamente trabajar desde casa es algo menos estructurado que estar en una oficina o fábrica, y quizá te vaya mal si no mantienes el enfoque. Es decir, una vez que el punto 1 y 2 estén cubiertos, notarás que tu principal enemigo para ser productivo eres justamente tú mismo. NEFTLIX, Facebook, Twitter, Google news, Linkedln, You Tube, Spotify, Whatapps o incluso la Tv, son las fieras que debes domar, pero en realidad no a esas apps, sino a ti mismo. Es aquí donde tu fuerza de voluntad tiene que dominar tu lado lazy. Por ejemplo, yo me pongo recompensas cuando logro un objetivo en el día, como oír un podcast educativo o música que me gusta. 

También es muy importante mantenerte alejado de la cocina, porque al principio te dan ganas de picar algo y cuando vienes a ver, has subido 10 kg y no sabes en qué momento ocurrió.  Elije una habitación iluminada, tranquila (lo digo relativamente porque si hay niños en casa, es difícil conseguirlo) Estructurarlo de esta manera me da la facilidad de mantenerme enfocado. ¡Ah! es muy importante decirte que desde hace mucho tiempo solo contamos con una Tv en casa, cuando antes teníamos 3 Tv dispersas por toda la casa, lo que nos ocasionaba mucho ruido y distracciones.

Nunca pensé que diría esto, pero la herramienta Pomodoro es muy útil en esto. Establece una rutina horaria, por ejemplo, 50 minutos trabajando y 10 o 15 minutos haciendo otra cosa menos trabajar. Si tu rutina de trabajo requiere una alta concentración atencional, o estarás en una video conferencia, habla con tu familia y establece el tiempo que estarás así para que te apoyen en no interrumpirte. Mi esposa y yo somos buenos en esto, incluso elegimos a veces desvelarnos, ya sea ella o yo para estar más tranquilos en la rutina de trabajo, no es todo el tiempo, pero a veces es necesario. 

Es irreal y te pido que lo descartes desde ya el consejo que dice “Pretende que no estas en casa”, porque no es verdad: tú estás en casa y tienes que ser productivo si trabajas desde ahí como si estás en tu oficina.

¿Puedes ver porque te digo que trabajar en casa es menos estructurado pero también una ventaja? Es decir, trabajar en casa es un trabajo de equipo, si sigues estos tres consejos mejorarás muchas áreas de la comunicación, enfoque y perseveranciañ

¿Qué opinas?

Saludos

Fernando, de www.Pymerizos.com

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