¿Cómo sabes en la práctica si te has convertido en un emprendedor?

“Estás en el punto en que tienes que decidir si te convertirás en un emprendedor”, es lo que respondo a mis alumnos del Taller para crear y desarrollar tu propio negocio” cuando evalúo los emprendimientos que ya han puesto en marcha. Ellos esperan que les diga si “es buena” su idea de negocios o emprendimiento. En realidad no hay una respuesta lineal como decir “Si, si es buena tu idea, adelante”.

Personalmente hago un diagnóstico haciendo cuatro preguntas para concer de manera general si hay una coherencia en tu emprendimiento, esto lo publiqué en el post titulado “El ciclo del emprendedor: ¿por qué quieres construir una torre, ir a la guerra o emprender un negocio?

Hay tres cuestiones clave a las que le pongo mucha atención, son claves para mi porque he descubierto personalmente que fueron la causa de cerrar mi negocio la primera vez que emprendí y segundo, porque son literalmente las tres causas más recurrentes que he visto por las que cierra un negocio en los seis años que llevo compartiendo mi programa de educación emprendedora “Gana Dinero Con Tu Pasión” en mi comunidad.

Las tres cuestiones clave son:

1.     ¿Hay un mercado para su producto o servicio?

2.     ¿Existe efectivo suficiente para sostener el emprendimiento?

3.     ¿Se cuenta con el equipo correcto de fundadores y/o empleados?

Hoy me enfocaré a la primera cuestión para responder la pregunta ¿Cómo sabes en la práctica si te has convertido en un emprendedor?, porque, aunque no tengas la segunda, puedes conseguir inversionistas y, si no has desarrollado correctamente la tercera, siempre hay oportunidad de rehacer el equipo, pero sin la primera, la segunda y tercera no existen.

¿Hay un mercado para su producto o servicio? Lo sabes haciendo una disección más profunda, entonces al mirar más adentro se abren dos preguntas más:

  • ¿Dónde están tus clientes? (mercado objetivo)
  • ¿El mercado es lo suficientemente grande para obtener ingresos recurrentes y aspirar a escalar el negocio? (tamaño de mercado)

Aquí se puede ser un poco más reflexivo, dependiendo del tipo de mercado que abordas, por ejemplo, si hay un mercado adyacente o paralelo.

Es importante saber dónde están tus clientes, porque así tendrás un perfil claro de ellos. Tus potenciales clientes quieren resolver un problema o necesidad y tú trabajo consiste en saber si tu producto o servicio les resuelve ese problema o necesidad o harás las adaptaciones necesarias. 

En seguida, identificarás si el mercado es lo suficientemente grande para obtener ingresos recurrentes y de algún modo, aspirar a escalar el negocio.

Y aquí viene el parteaguas fundamental de todo emprendimiento.

Estás en el momento en que separa a los emprendedores del resto.

Si te pregunto ¿Cómo aspiras a llegar a tus primeros 10 mil, 15 mil o 20 mil pesos?

Eso es un objetivo quizá mensual para ti.

Al ser mensual ¿cuál es la táctica que usarás? Es fácil verla porque es la ejecución inmediata de tu negocio o el día a día: venta directa, visita al cliente, por Facebook, usas catálogos, van a tu local comercial, volanteas, haces llamadas telefónicas, envías un correo electrónico, etc.

Personalmente recibo WhatsApp de aparentes emprendedores vendiendo “la cosa del día”, por ejemplo, en esta temporada, la rosca de reyes, pero no veo en ellos más allá, es decir, no veo una intención de crecer o establecer un negocio formal.

Ahora bien, si fuera enero, y estás comenzando, te pregunto, ¿cómo llegarás a fin de año?

La cosa cambia muchísimo de la pregunta anterior, porque esa pregunta es un tema de Visión.

Y la visión tiene que transformarse en una Estrategia con un Plan para llegar a ese resultado.

No se trata de hacer cuentas alegres, no hay atajos, no hay recetas para los flojos y no hay garantías que los resultados actuales serán lo mismo en el futuro, ya he hablado de eso en el post “Emprender como medio para alcanzar tu visión y el peligro de los mensajes ilusorios”

Empezar a pensar ¿cómo llegaré a…? es pensar en tu Estrategia de negocios, es no perder de vista el día a día y también mirar más allá al mismo tiempo.

Empieza a exigirte a ti mismo pensar en términos de visión y tradúcelo en una estrategia.

Ese es exactamente el punto que define en la práctica la mentalidad de un emprendedor: llevar a cabo la Visión mediante la pregunta ¿cómo llegaré a…?

Es el punto en que ya te comprometiste totalmente con tu negocio.

Ya has quemado las naves, no hay retorno, solo una dirección, porque ya estás convencido que tienes lo necesario: encontraste un mercado objetivo donde puedes satisfacer una necesidad o resolver un problema mediante tu producto o servicio y además hay una cantidad suficientes de clientes para desarrollar tu negocio.

Así que si me preguntas si tu idea de negocios es buena, te contestaré siempre, ¿Tienes una visión de tu negocio?

Me gustaría oír tus comentarios.

Saludos

Fernando

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